Ir al contenido principal

Cosas que pasan sólo los jueves

No sé si es amor u obsesión, pero se siente maravilloso.

Comentarios

Mariana dijo…
Yo te avise!!!
Te dije que era lo mas esa sensacion!!! Mariposas, mariposas!!!Que divinooooooooorrrrr el amorrrrrrrrrrr!!!
Dalma Longo dijo…
Sí, claro que es lo más, pero también es lo más ser correspondido y dudo que este sea el caso. Sólo puedo encontrar - y casi nunca sucede - una mirada soberbia detrás de una par de gafas grandes. Igual, insisto, no sé si es amor u obsesión.
El sábado una amiga me dijo algo horrendo, pero creo que tiene razón -o no- ese tipo de hombres sólo tiene lugar en su vida para los libros, no para una mujer. Tal vez sea así...
Más allá de todo estoy enamorada como una adolescente, como una groupie, como una de 15 una década después.
Es así amiga Marian, me gustan los complicados, los intelectuales asquerosos, espero desenamorarme rápido así encuentro el verdadero amor. O tal vez ya lo encontré, ¿quién lo sabe?.

¡Te quiero mucho!

Entradas más populares de este blog

Ser madre El deseo ampuloso, el pensamiento, la evaluación, las ganas, la necesidad uterina de ser madre. Porque cada vez tengo, unas ganas,   más vivas, más ardientes, más grandes, más reales de   ser madre . La deconstrucción, la pregunta, el pensamiento, el proyecto, la ardiente respuesta, la construcción psíquica de ser madre . El imaginario de la madre que quiero ser versus la madre que podré ser. ¿Podré? La inmediatez de sentirlo, la inmediatez de serlo. Porque lo deseo y lo proyecto, porque de alguna manera, ya lo estoy siendo. Porque todo empieza, en el deseo. Sigue, en el proyecto. Se anida en la espera y se concreta en la realidad.

En camino

Me desperté por el ruido del golpe en el tablero. Los veo desde atrás, son dos, o más tal vez, pero en este momento solo diviso las manos de él, es él o ella. No, no, es él, no tiene anillos en sus manos, son blancas, pulcras, de uñas amables a la vista, lleva un reloj grande en su muñeca, se puede ver por que las manos están tendidas sobre el volante en forma rígida, y las magas de la campera se corren. El andar del auto es prolijo, la calle esta casi vacía, sólo se ven las luces de la avenida que largan destellos amarillos como rayos. Ellos hablan, se ríen, una música, los acompaña: son voces femeninas, son cuerdas, son golpes fuertes de batería. Son ellos los que están ahí y nadie más. La charla es verborragica, las voces suben y bajan, llegan a ser susurros placenteros. Nadie los ve, pero están. De modo mágico caigo dentro de su estómago, comienzo a sentir. Las mariposas no vuelan, ya planean, quieren salir por la boca, tener libertad de acción, ella las contiene, sabe que no es el...

Contratiempo

Descubrí a Mario Casas en una película pequeña y entrañable dirigida por el argentino Marcelo Piñeyro (Caballos Salvajes/Cenizas del paraíso) se titula Ismael. Una actuación fresca, tierna con una coequiper de lujo: Belén Rueda (El Orfanato). Resulta que este joven actor era re famoso por hacer películas que a las adolescentes les fascinaban: Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de tí. Yo ya no era adolescente y no todo el mainstream de España llega a Buenos Aires o simplemente no era target. Igualmente, como nunca me quedo con la duda de nada, esa misma noche miré las dos películas y mil entrevistas por YouTube para saber quién era ese actor por el que las españolas morían. Pasaron un par de años y no supe mucho más, hasta que éstos últimos meses me encuentro con dos películas bien distintas: El Bar (del amado y venerado Álex de la Iglesia -acá somos muy fan de él-) y Contratiempo (Oriol Paulo). Me detengo en la última porque hace un par de semanas está disponible en #Netflix y ...