Ir al contenido principal

Porque las cosas SIEMPRE te sorprenden


Torrente

Capital Federal, Sábado 23 de septiembre de 2006.-

¿Qué significa para una mariposa 24 horas? Toda su vida. ¿Qué significa Batman para Robin? Su compañero, su mitad. Y... ¿El Gordo para El Flaco, qué significará? ¿Qué haría Peter Pan sin Campanita? ¿Y sin Wendy?¿Cuanto vale un minuto más en la cama, un frío día de julio por la mañana? ¿Y una taza de café humeante cuando se te enfrían los dedos en la computadora? ¿Qué significa para un geronte, un día más en la vida, una navidad más, una primavera? ¿Qué es en una relación de toda la vida, un mes? Poco. ¿Qué significan 12 meses para la Segunda Guerra Mundial? ¿Por qué será que 20 años no son nada para el tango? Y... 100 años para un proceso histórico, para la historia en si misma, es tan poco. ¿Por qué será así? ¿Qué significa para el amor eterno de Romeo y Julieta sus propias vidas? Nada, por que son eternidad...


Anoche apareció esto entre mis cosas, buscaba uno escritos que jamás encontré, intentaba ser una carta a una gran amiga que tengo. Curiosamente habla de lo finito que somos los seres humanos, de la magnitud, de eternidad.
Mientras yo tipeaba esto, otra amiga, se enteraba de una cosa horrenda, de esas de las que uno jamás quiere saber, que te dejan muda, pasmada, sin aliento, sin palabras y sin rumbo. No sé, es paradójico, la verdad es que nada de lo que mi sensación corporal le pasa, lo puedo expresar.
Sólo decir, que "TODO TIENE QUE VER CON TODO", "Por algo las cosas pasan", "No existen las casualidades sino las causalidades".
Este es un problema amiguistico y vamos a estar, con un ¡Abrazo Gratis!, cada vez que sea necesario. ¡Te banco!.

No importa sino se entiende, no es la intención, esto es un blog, un espacio compartido, pero de uno, ¡mio!.

A quien corresponde, te banco, te quiero, ¡estoy indefectiblemente!


Dal.-

Comentarios

Eric dijo…
Yo también estoy convencido que no existen las casualidades.
Se entiende, y es muy muy bueno que estés ahí, siempre.
Un abrazo.

Entradas más populares de este blog

En camino

Me desperté por el ruido del golpe en el tablero. Los veo desde atrás, son dos, o más tal vez, pero en este momento solo diviso las manos de él, es él o ella. No, no, es él, no tiene anillos en sus manos, son blancas, pulcras, de uñas amables a la vista, lleva un reloj grande en su muñeca, se puede ver por que las manos están tendidas sobre el volante en forma rígida, y las magas de la campera se corren. El andar del auto es prolijo, la calle esta casi vacía, sólo se ven las luces de la avenida que largan destellos amarillos como rayos. Ellos hablan, se ríen, una música, los acompaña: son voces femeninas, son cuerdas, son golpes fuertes de batería. Son ellos los que están ahí y nadie más. La charla es verborragica, las voces suben y bajan, llegan a ser susurros placenteros. Nadie los ve, pero están. De modo mágico caigo dentro de su estómago, comienzo a sentir. Las mariposas no vuelan, ya planean, quieren salir por la boca, tener libertad de acción, ella las contiene, sabe que no es el...

TORNADO

Y QUE SE VAYAN TODOS, A LA RE PUTA MADRE QUE LOS RE MIL PARIÓ. No es propio de mi, el que me conoce, lo sabe, pero a veces es ¡sano y liberador!. Amén.

Días de...

El viaje en el Clio, había sido tenso, personas que no hablaban, comentarios banales, conclusiones obvias, nada relajado, nada espontáneo. Pasamos por un kiosco a buscar cigarrillos, y luego de un par de maniobras con el volante, estacionamos en el lugar de siempre, al lado de las canchas de jockey, en medio del pasto lleno de rocío y la neblina que impide la visión, panorama lógico, si hablamos de un fin de semana en pleno julio. Nos bajamos, entramos, estaba vacío, no había mucha gente, sólo algunos con vasos de fernet en la mano, las pantallas aún sin imágenes. Y la gente: en postura, ausente, preparados para no ser ellos, para disimular, para aparentar, simplemente, para ser uno más. Uno más , de la idiotez, de la trivialidad, de los descerebrados, ¡gracias!, yo paso, a mi me motivan otras cosas, seré de otro mundo, pero al menos soy yo, quien quiero ser. Poco a poco nos convertimos en cientos, cada vez más próximos, pero al mismo tiempo la lejanía era alarmante, detestable. Uno a...