Ir al contenido principal

Oscuro Rincón


Viene, te sorprende de costado, justo en ese momento en el cual menos te lo esperas y en el lugar donde no te imaginas. Te agarra de los pelos más finitos que todos tenemos en la nuca, vas hacia un lado, hacia otro, queres pararte, plantarte sobre tus pies y no podes, te están zarandeando.
Las imágenes pasan vertiginosamente por tus pupilas, vuelan prácticamente, queres retenerlas, no podes. Entre la oscuridad, la sorpresa y los golpes, nada es claro, todo va rápido, uno quiere entender, no puede, no lo dejan, todo más allá de uno, todo fuera de control.

Frenadas-Silencio.
Huele a sangre.

Está caliente y áspero, el asfalto deja huellas sobre mi rostro. El sabor a sangre en la boca, indica que algo paso, pero también que algo terminó. Todo duele, la espalda, las extremidades, todo…
Trato de incorporarme poco a poco, lo logro, ¿nadie me ayuda? No. En definitiva todos estamos solos.
Nada lo indicaba, yo no lo busqué, no lo provoqué, pero llegó para pegarme ahí, ahi donde no me podía defender, cuando no me podía dar cuenta.

Estoy excedida.
Me superó.
Vino a buscarme, no estaba preparada.

Comentarios

Mariana dijo…
Uuuuuffff!! Fuerte ehhh!
Que cosa vino a buscarte??

Entradas más populares de este blog

En camino

Me desperté por el ruido del golpe en el tablero. Los veo desde atrás, son dos, o más tal vez, pero en este momento solo diviso las manos de él, es él o ella. No, no, es él, no tiene anillos en sus manos, son blancas, pulcras, de uñas amables a la vista, lleva un reloj grande en su muñeca, se puede ver por que las manos están tendidas sobre el volante en forma rígida, y las magas de la campera se corren. El andar del auto es prolijo, la calle esta casi vacía, sólo se ven las luces de la avenida que largan destellos amarillos como rayos. Ellos hablan, se ríen, una música, los acompaña: son voces femeninas, son cuerdas, son golpes fuertes de batería. Son ellos los que están ahí y nadie más. La charla es verborragica, las voces suben y bajan, llegan a ser susurros placenteros. Nadie los ve, pero están. De modo mágico caigo dentro de su estómago, comienzo a sentir. Las mariposas no vuelan, ya planean, quieren salir por la boca, tener libertad de acción, ella las contiene, sabe que no es el...

TORNADO

Y QUE SE VAYAN TODOS, A LA RE PUTA MADRE QUE LOS RE MIL PARIÓ. No es propio de mi, el que me conoce, lo sabe, pero a veces es ¡sano y liberador!. Amén.

Días de...

El viaje en el Clio, había sido tenso, personas que no hablaban, comentarios banales, conclusiones obvias, nada relajado, nada espontáneo. Pasamos por un kiosco a buscar cigarrillos, y luego de un par de maniobras con el volante, estacionamos en el lugar de siempre, al lado de las canchas de jockey, en medio del pasto lleno de rocío y la neblina que impide la visión, panorama lógico, si hablamos de un fin de semana en pleno julio. Nos bajamos, entramos, estaba vacío, no había mucha gente, sólo algunos con vasos de fernet en la mano, las pantallas aún sin imágenes. Y la gente: en postura, ausente, preparados para no ser ellos, para disimular, para aparentar, simplemente, para ser uno más. Uno más , de la idiotez, de la trivialidad, de los descerebrados, ¡gracias!, yo paso, a mi me motivan otras cosas, seré de otro mundo, pero al menos soy yo, quien quiero ser. Poco a poco nos convertimos en cientos, cada vez más próximos, pero al mismo tiempo la lejanía era alarmante, detestable. Uno a...